
En esta historia, tan nada tuya, los cerdos no vuelan.
Pero sí caminan, vuelven pensativos a su casa, luego de haber dejado el alma, el corazón y la vida en una batalla cuerpo a cuerpo.
Tú no vuelves, te has quedado volando feliz.
Y al parecer tienes gripe.
5 comentarios:
O I N K ¡¡¡
( algunos vuelven meditando en las pastillas del dia siguiente...)
;)
jajajaja.
Estimada Melissa... ¡te tocó! En mi blog tienes un regalo para ti ;-D
Saludos.
jaja pastillas del día siguiente? pasu mare.
ajajaajajajja...
YEAH¡¡¡
( si me equivoque...fue culpa de la espiral infinita...)
:D
Mezcla de "Ouch" con "Ja,ja" y genial alusión al epidemiológico presente sanitario de este redondo planeta.Qué bello que escribes!Abrazo!
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